Elaboramos cervezas

En Cruzcampo estamos orgullosos de nuestras raíces y las manoseamos como forma de evolucionar y hacer cosas distintas. Factoría Cruzcampo es un espacio dedicado a la cultura cervecera, de creación e innovación, donde se puede conocer todo el proceso de elaboración de las cervezas de la mano de nuestros maestros cerveceros.

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El malteado

Para transformar la cebada en malta no hace falta ser alquimista, aunque sí hacer un par de cosillas. Primero, tamizamos la cebada para quitar impurezas y la ponemos a remojo varios días, así por decirte algo exacto. Después de unos días, de la nada le brotan unas pequeñas raicillas: ¡Es el momento del secado! Dependiendo del tiempo y la temperatura de dicho secado, obtendremos los diferentes tipos de malta… Pilsen, Múnich, Caramelo, Chocolate…

El mosto cervecero

La malta se muele para romper la cascarilla protectora y se introduce en la típica cuba de macerado, la que tenemos todos por casa, vaya. Ojo, previamente habríamos calentado agua hasta la temperatura que a la malta le venga bien, que es muy señorita ella. Unas horas después, filtramos para separar el grano de la paja y de ahí sale nuestro mosto. Pero esto no es todo! Obviamente, le añadimos lúpulo, con cualquier ocurrencia de nuestros maestros y lo ponemos todo a hervir. Cuando acaba el hervido, se enfría rápidamente para llevarnos el mosto al siguiente paso, la fermentación.

La fermentación

Esta fase es clave para determinar el aroma y el sabor de la cerveza. Atento.
Fermentamos a 10 grados para levaduras Lager y a unos 20 grados para levaduras Ale. En este paso se transforman los azúcares en alcohol, anhídrido carbónico y aromáticos, que marca la diferencia entre una cerveza y otra. En la fermentación de una cerveza tradicional puede durar desde 5 días hasta dos semanas.

La maduración, o "guarda"

Una vez fermentada la cerveza, la levadura se separa por decantación y lo sobrante, que es la cerveza, se deja en depósitos para que madure hasta que nosotros queramos, desde días hasta un año si hablamos de una Lager. Aquí también es donde coge ese cuerpo y sabor que nos vuelve locos.

El filtrado

¡Siempre es una opción! El filtrado de cerveza final sirve eliminar las proteínas y las levaduras para que no se enturbie demasiado. De esta manera es como cogería ese brillo y transparencia que tanto caracteriza a algunas de nuestras creaciones. Sin embargo, en las cervezas artesanas no solemos filtrarlas, para que conserven todo su sabor, aroma y cuerpo intacto para vosotros. Además, nuestras artesanas no se pasteurizan para evitar que al calentar la cerveza se produzcan variaciones en el sabor, falta de frescura o naturalidad, algo solo detectado por los paladares más exigentes. ¡Y voilá!